Crónica By Casquet
La Extema Road.
Increíble ruta la que hoy hemos llevado acabo, Jorge, José, Pablo, Manolo, Migel y yo, salida de San Isidro está mañana a las 6 de la madrugada, hacia Nijar, Lucainena, rodando a velocidad de crucero, en formación de grupo, todos a una, parecíamos los jinetes del asfalto. Unos kilómetros más adelante de la localidad de Lucainena, nos desviarnos , cojiendo una entretenida pista de tierra que nos conducirá a Sorbas, dado el buen ritmo que vamos realizando, decidimos continuar, pues teníamos pensado hacer un avituallamiento, Pero aún no habíamos consumido las energías que esta mañana habíamos ingerido, así pues continúamos la marcha para desviarnos un poco más adelante, otra vez disfrutando de una pista rápida entretenida y que más adelante nos sorprenderia, la estampa de una aldea empotrada en la cima de la montaña, unas fotos para el recuerdo, y ha seguir rodando por paisajes remotos de sensación de admiración por todos nosotros, cruzamos varias aldeas, donde el tiempo parece haber se detenido, y observamos a sus gentes hacer las cotidianas tareas agrícolas, insólitos parajes, no pasaría muxo tiempo y llegamos a Turre, ya quedaría muy poco, pero el cansancio empieza aflorar, el ritmo es continuo y rápido. Entramos a Mojacar como conquistadores remotos y a seguir hasta Sopalmo, en esta parte del recorrido ya los km hacían mella en nuestros estómagos, así que paramos en un Barreto de Solpalmo para darnos un merecido avituallamiento...
Un rato después ya bien repuestos con algunas divertidas anecdóticas, vividas, continuamos ahora rodando más rápido hasta la playa del Albarrobico en Carboneras, hay cojemos una Rambla y vamos enlazando caminos hasta llegar bastante pulidos hasta San Isidro, entrada triunfal, pues haber podido acabar semejante ruta no es para menos, jejeje, exquisita recompensa final la que jorge nos ofrece, un fresquito y exquisito vaso de fresca Sangría, y fin del ruton extremo. Buen rollito excelente compañía, y extraordinario recorrido, hasta la próxima, nos vemos en los senderos que pulen hasta el alma, Apache..




